
Por que obtener recursos de Venezuela no es tan fácil
En esta entrada explicamos por qué los argumentos y planes de Donald Trump para obtener recursos de Venezuela no son tan fáciles de lograr
El pasado 3 de enero, en una operación militar muy calculada, Donald Trump condujo a Nicolás Maduro a los Estados Unidos, descabezando al régimen venezolano.
El presidente de los Estados Unidos justificó esta acción como una estrategia para hacerse con el control del petróleo venezolano, que pasaría a la propiedad de su país.
Así, podría revender a nivel internacional para obtener beneficios, bajando la deuda del país y al aumentar la producción mundial, reduciendo el precio del petróleo.
Inversiones prolongadas en tiempo y dinero
Sin embargo, pese al golpe de efecto inicial, el plan de Donald Trump no resulta tan fácil de llevar a la práctica.
En primer lugar porque hacen falta inversiones millonarias para modernizar el sector petrolífero en Venezuela, que además llevarán tiempo hasta que estén totalmente operativas.
Algo que no está en sus manos sino en el de compañías privadas que deberán hacer cálculos de explotación antes de aceptar la propuesta de Trump.
Para que sea uns operación rentable, las compañías petrolíferas necesitan la garantía de que podrán explotar los pozos venezolanos durante un largo periodo de tiempo, algo que no está claro.
Aunque el gobierno venezolano negocie con Estados Unidos nuevas concesiones para la extracción del petróleo según las condiciones de Trump, será necesario para garantizar la seguridad en las instalaciones petrolíferas,
Y eso significa emviar de manera permanente tropas al país.
¿Es realmente rentable para Estados Unidos?
Mantener tropas en Venezuela para preservar las concesiones petrolíferas tendría un coste elevado para Estados Unidos, ya que el territorio a cubrir es bastante extenso. Además las tropas serían consideradas invasoras y blanco de ataques de cualquier guerrilla insurgente.
La alternativa, dejar dichas concesiones y tratados en manos del gobierno venezolano de turno a través de amenazas de intervención, podría funcionar durante unos meses o quizás años.
Pero siempre existe la posibilidad de un cambio de orientación política que conlleve una nueva nacionalización
En ese entorno, los beneficios de la gestión petrolífera de Venezuela para Estados Unidos no serían tan abultados como proclama Trump.
Además, empresas u organizaciones venezolanas podrían denunciar el acuerdo ante el CIADI retrasándolo o bloqueándolo de manera transitoria.
Las elecciones de medio mandato claves
Aunque este es un asunto relacionado con el comercio y las relaciones internacionales, el examen del gobierno de Donald Trump es en Estados Unidos.
Si la economía no logra despegar y los votantes estadounidenses no apoyan a Trump en las elecciones de otoño, quizás todo este planteamiento no tenga tanta importancia.
Veremos
