La gestión del almacén en comercio internacional

En esta entrada explicamos cómo una buena gestión de almacén puede influir en la competitividad de una empresa en mercados internacionales

El almacenaje de productos terminados, semielaborados, materias primas, componentes y otros productos auxiliares forma parte del día a día de cualquier empresa productora o distribuidora.

Pero mientras las empresas suelen dedicar tiempo y recursos a optimizar su producción o fórmulas de transporte, en muchas ocasiones, el almacén queda fuera de ese proceso de mejora.

Existen dos objetivos claros en la optimización de la gestión de un almacén: Ahorar tiempo y dinero en los procesos de recepción y expedición, y reducir el número de devoluciones

Optimización de almacén. Paso 1: Ubicación

Comencemos con la localización de almacén.

La mayoría de las empresas suelen tenerlo junto a su área de producción o su sede social.

Pero si tenemos o quremos tener un gran número de clientes internacionales y nuestra empresa se encuentra a más de 200 kilómetros de un puerto o aeropuerto, cada pedido desde otro país implicará un sobrecoste en tiempo y dinero respecto a otras empresas cuyo almacén esté mejor ubicado.

En ocasiones, para empresas con grandes volúmenes exportados a una región concreta, disponer de un almacén en destino (o cercano a él) puede ser una opción viable para evitar roturas de stock o el envío de pequeñas cantidades (picking) sin un sobrecoste.

En esos caso la empresa exportadora debe sopesar la opción de disponer de un almacén de expedición internacional (propio o compartido) en una localización más propicia para la exportación.

Otro punto a tener en cuenta es el acceso al almacén.

La entrada al almacén por carretera debe ser fácil y poco transitada.

He trabajado con empresas que tratan de optimizan su producción en fábrica para ganar segundos, cuando los camiones que llevan sus productos tardan 10 minutos en acceder al almacén.

Paso 2 Distribución en planta

La distribución de los almacenes de recepción de mercancías y de expedición deben estar cercanos a los muelles de descarga o carga.

Puede parecer que unas cuantas decenas de metros o segundos no son significativos, pero todo dependerá del número de operaciones que se realicen en ese almacén y del volumen de las mismas.

Además, una buena señalización de espacios y el evitar cruces en los movimientos de mercancías dentro del conjunto fábrica-almacén facilita el trabajo de los operarios y su productividad.

Paso 3 Codificación y trazabilidad

Disponer de un sistema de identificación de productos mediante códigos (de barras o QR), conectados a un sistema de gestión electrónica o ERP facilita enormemente el trabajo en almacén.

  • Por una parte permite un control óptimo de productos almacenados, para evitar roturas de stock o disponer de demasiado inmovilizado
  • Por otra parte permite mejorar la disposición de los productos en las estanterías del almacén, poniendo en las partes más accesibles los productos con una mayor rotación.
  • Pero admás disminuye el número de devoluciones, mejorando la sarisfacción del cliente y evitando procesos de logística inversa, que encarecen las operaciones internacionales.

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